La odisea de los portátiles con Windows o cómo empecé a ver los Macbook con otros ojos.

No es que sea un chico que esté trabajando todos los días con un portátil, pero si me gusta cierta portabilidad y potencia, además consumo mucho contenido multimedia. Para todo esto dos portátiles de la marca HP son los que ocupan mi casa actualmente. Uno es más antiguo que otro pero el que estoy utilizando actualmente es el más nuevo, un HP Pavilion G7. Hoy mismo me acaba de llegar una batería que encargué por Amazon y este es el verdadero problema con este tipo de dispositivos, tras tanto tiempo empiezan a petardear, calentarse o funcionar indebidamente. También cabe mencionar que ha pasado por una reparación hace menos de una semana. No es que tenga nada en contra de los portátiles, más bien pienso que todavía no han evolucionado lo suficiente, al menos para cubrir mis necesidades.

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Actualmente me encuentro en la universidad y me hubiera gustado comenzar la carrera con un portátil que no hiciera tanto ruido con los ventiladores o que al menos aguantara tres horas de uso. Con este portátil no tengo ninguna de las dos cosas, es un dispositivo pensado para un uso multimedia en casa. Con todo esto en mente y ante los recurrentes fallos, a día de hoy estoy buscando un buen equipo portable, ligero, potente y que me dure bastantes años. La búsqueda se ha estado basando en portátiles con Windows con especificaciones decentes y realmente existen muy pocas opciones que cumplan mis requisitos. Aquí os dejo los más importantes a día de hoy si quieres comprarte un portátil:

  • La memoria debe ser en formato SSD de al menos 256GB o 128GB + 1TB de disco duro convencional.
  • Pantalla de resolución 1920×1080 con acabado mate si es posible para evitar reflejos.
  • Teclado de suficiente recorrido y trackpad preciso, pues cada vez me veo menos utilizando el ratón.
  • Un procesador Intel Core i5 o superior, a poder ser de la última generación de los mismos. Dejemos a un lado los Intel Core M, buscamos un terminal solvente pero con potencia.
  • Acabado atractivo y buena conectividad en cuanto a puertos.
  • Expansión de componentes internos a ser posible.
  • Batería de aproximadamente 10 horas de duración (7-9 reales).

 

Con estos parámetros como digo en el terreno Windows no tenía nada que hacer, entre unos y otros todos tenían puntos débiles que resultaban demasiado flagrantes para mí. No obstante me decidí a darle una oportunidad a Apple. Siempre he visto, leído y repasado decenas de reviews por internet de un montón de tecnología, y los Macbook no eran una excepción. Comenzando por lo malo y a mi juicio lo peor, el precio. No vas a encontrar nada por debajo de los 1000€ o si lo haces serán modelos restaurados o de generaciones anteriores. En ese momento pensé que sería un ordenador que tendría que durarme bastantes años, por ello el precio no era un problema (dentro de unos límites). Echando un vistazo al catálogo de Apple el producto más redondo, pero también el más caro, era el Macbook Pro, por ello continué viendo otras opciones. Me llamó poderosamente la atención el Macbook Air de 13′ tanto que cuando vi que no tenía pantalla retina casi me dió igual, también se trata del modelo más barato.

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Siendo sinceros siempre había sido excéptico con la manzana pero estos productos son de calidad y tras conocer a varias personas que poseen estos cacharros, a día de hoy estoy más convencido aún. No obstante será mejor esperar (yo me incluyo), a que Apple presente nuevos productos como por ejemplo un nuevo Macbook Air. Así tendremos tiempo de ahorrar y de ver como salen nuevos productos con nuevas características y, quién sabe, quizá algún fabricante con Windows de la sorpresa en el terreno de los portátiles.