¿Por qué deberías jugar a Dark Souls 3?

¿Recuerdas cuando de pequeño salías a pasear con tus padres e ibas con ellos de la mano? Bien, pues los videojuegos llevan haciendo lo mismo durante bastante tiempo a excepción de algunos títulos como, en este caso, Dark Souls. No hablo de juegos como Wii Sports, hablo de sagas tan míticas como Fallout, Call Of Duty o incluso Ratchet & Clank cuyos niveles de dificultad quedan a la altura del betún cuando los comparamos con títulos como Dark Souls III. Si los anteriores te llevaban de la mano por los niveles, mundos o misiones Dark Souls te suelta como un despojo y de paso te da un par de collejas para que vayas entrando en contexto. Esta saga no es para todos, desde mi propia experiencia comenzar con la tercera entrega (sin contar Demon’s Souls) ha sido un verdadero infierno pero al cabo de unas horas te acostumbras al modo de juego y sobretodo a morir infinidad de veces.

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La dificultad no se escoge, se combate

Pero, ¿qué hace tan especial a esta saga? Lo primero que se me viene a la cabeza es, como digo, la dificultad. En el caso de Dark Souls III en los primeros minutos de juego ya podemos enfrentarnos a un boss, un jefazo que no nos dejará respirar y que, si sois novatos como yo, hará que no hubiérais querido comprar el juego. Por supuesto que cuenta con un tutorial pero se limita a una primera zona con mensajes que te indican los botones para realizar los ataques y movimientos básicos, eso es todo. En cuanto empieces a vagar por el mundo de Dark Souls III empezarás a sentirte solo e indefenso, un sentimiento que va en aumento cuando llevas cierto tiempo sin luchar contra un boss o cuando ves que eres totalmente incapaz de pasar cierta zona del mapa sin llevarte una somanta de palos.

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En cierto modo esto puede vivirse en géneros como el terror o el survival horror pero el hecho de que incluso no existan niveles de dificultad donde elegir ya nos agobia un poco. Y esto es lo que realmente hace tan especial a Dark Souls III, su dificultad y enemigos, los cuales son únicos y con una combinación de movimientos abrumadora. Ver un enemigo pequeño e infravalorarlo es algo bastante común en este juego pero aquí hasta el más pequeño de los bichos puede hacerte pasar un mal trago si no conoces su estrategia. Esto es un punto bastante a favor, no hay ninguna zona que despunte de manera descarada por ser extremadamente fácil y viceversa. Quizá te parezca que hay zonas imposibles pero créeme si te digo que el tiempo y la constancia es la clave del éxito en este juego.

La historia, el gran olvidado de los grandes títulos

Dejando a un lado el modo multijugador es fácil decir que la historia que cuenta este Dark Souls III es, a título personal, una de las más logradas y únicas en este género. Al principio cuesta comprender muchas de las cosas que suceden, sobretodo si no has jugado a los anteriores títulos. Hacía mucho que no disfrutaba con la historia de un videojuego tanto como lo he hecho con este Dark Souls III, existen numerosas ramificaciones de la historia principal así como personajes que te explican e introducen a este mundo tan épico.

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Y es ese adjetivo, épico, el que utilizaría para describir el mundo de este Dark Souls III. Es sobrecogedora la sensación de estar en un mundo completamente distinto al real y sobretodo el aura que envuelve a nuestro protagonista a cada paso que damos. Por ejemplo las ciudades, parajes y localizaciones son, sin tener los mejores gráficos a nivel técnico, verdaderas obras de arte creadas con todo lujo de detalles sin dejar de lado la originalidad y la innovación fantástica. Obviamente no todo iba a ser bueno, el rendimiento del juego en consola no es todo lo bueno que cabría esperar (aunque acaba de salir un parche que mejora el frame-rate) y el modo multijugador no es tan avanzado como podríamos llegar a pensar. Pero realmente son detalles minúsculos si tenemos en cuenta el gran trabajo que se ha hecho con Dark Souls III y sobretodo con la dificultad que tiene proseguir una saga tan parecida en sus entregas.

Y una banda sonora y sistema de combate que no te dejará indiferente

Ya puede sonar una de las canciones más escuchadas de todos los tiempos en un videojuego que, cuando escuchas la banda sonora de este Dark Souls III, no querrás volver a jugar a otro título. Se trata de un total de 25 temas de los cuales la mayoría pertenecen a las luchas contra jefes finales y la verdad es que no hay pocos precisamente. Al igual que el resto del juego la banda sonora es original, épica e intimidante, de verdad.

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Entrar en el escenario de un boss y que empiece a sonar uno de estos temas hace que todos tus sentidos se enfoquen en lo que realmente importa, el combate. Y es que aquí reside uno de los puntos fuertes de este Souls, el combate basado en la velocidad, destreza y habilidad. No vale únicamente con tener el arma más poderosa del juego, si no sabes jugar de una manera coherente o atendiendo a los atributos de tu personaje lo vas a pasar bastante mal.

Si todavía no te he convencido…

Aquí te dejo una guía de la mano de Élite Guías pra que empieces con buen pie: http://www.eliteguias.com/guias/d/dksl3/dark-souls-iii.php

También la banda sonora para que se te pongan los pelos de punta: https://www.youtube.com/watch?v=PrYPqtWWB3s

Y un par de vídeos promocionales para no chafarte nada si vas a comenzar tu andadura en Dark Souls III: