Galaxy Note 8 y iPhone X, ¿1.000€ por un móvil?

Parece que ya hemos llegado a ese momento de la historia de la tecnología en la que se ha creado otra gama de dispositivos. Anteriormente teníamos loa siguientes escalafones o gamas: baja, media-alta, media-premium y alta. Como digo a día de hoy hay que añadirle la nueva gama “Premium” y es aquí donde podemos añadir estos dos terminales, el Galaxy Note 8 y el iPhone X.

Nada más y nada menos que 1.000 euros es lo que vamos a tener que desembolsar por adquirir uno de de estos dispositivos. Vamos a ver qué nos ofrece cada uno y a averiguar qué estamos pagando dentro de esa cifra que hace que realmente merezca la pena adquirir uno de estos dispositivos.

Galaxy Note 8: pantalla, productividad y potencia

La ficha técnica del Note 8 no sorprende más allá de un aumento de la memoria RAM respecto al Galaxy S8 y componentes bastante capaces como el Exynos 8895 (o Snapdragon 835). Sin embargo lo que le hace bastante especial es su pantalla de 6.3 pulgadas con hasta 1.200 nits y una resolución de 2960×1440. Si a esta gigante pantalla le sumamos el S-Pen tenemos la mezcla perfecta entre smartphone y tablet, la cual sin duda muchos van a disfrutar, aquellos que valoren la productividad y las funciones añadidas.

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Aunque olvídate de manejar este terminal con una mano porque es prácticamente imposible. Lo que también va a ser imposible es utilizar el desbloqueo por huella dactilar que se encuentra al lado de la cámara trasera y que es bastante inaccesible. También debes tener en cuenta que la parte trasera está fabricada en cristal por lo que un vinilo o una funda tradicional debería ser obligada. En cuanto a rendimiento, acabados, fluidez… No vamos a tener ningún problema en absoluto. Donde puedes llegar a sufrir un poco si eres un usuario exigente es en el apartado de la autonomía, debido a sus 3.300 mAh y su enorme pantalla. Pantalla que nos hace mirar atrás en el tiempo para darnos cuenta del enorme peso que ha tenido el Galaxy Note Edge, el dispositivo que Samsung lanzó como un experimento y que pronto se convertiría en abanderado de los dispositivos con paneles curvos.

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Galaxy Note Edge

Su precio, que ronda los 1.000 euros, viene justificado principalmente por el S-Pen, una de las mejores pantallas del mercado y por un set de cámaras que podríamos enmarcar dentro de las mejores del sector. Que esté o no justificado ya queda a juicio de cada uno pero sin duda entra sin problemas en esa gama “Premium” que empezamos a ver recientemente. Aunque quizás podríamos haberle exigido un poco más en el apartado de la batería o alguna tecnología realmente rompedora como va a intentar Apple con su Face ID en el iPhone X.

iPhone X: potencia, diseño y Apple

Parece que ahora Apple tiene la excusa perfecta para cobrar 4 cifras por un dispositivo móvil. El iPhone X es lo más parecido a apostarlo todo a una carta, como muchos habéis visto este nuevo terminal ha tenido que hacer varios sacrificios para poder encajar en lo que Apple quiere y iOS necesita. Ahora tenemos gestos para navegar por la pantalla ya no tenemos esa uniformidad que caracterizaba a los iPhone en su totalidad y, por ende, la curva de aprendizaje de iOS se eleva un poco haciendo que los nuevos usuarios puedan tardar más en acostumbrarse.

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Aunque si tenemos que destacar algo de este nuevo iPhone es el reconocimiento facial que ha incorporado como una medida de seguridad y de ocio. Todos sabemos que Apple no es la compañía que invente la tecnología que toda la generación de móviles va a llevar, no obstante sabemos que cuando implementa cualquier novedad lo hace muy bien y Face ID parece que no va a ser una excepción. No obstante esa franja en la parte superior del iPhone X parece un paso atrás más que un paso hacia el futuro de las pantallas. En dispositivos como el Galaxy S8 esta idea del móvil sin marcos está mucho mejor ejecutada y la interfaz y su navegación sigue siendo la misma. De hecho parece que gente ajena a la compañía sabe sacarle más partido o al menos sabe como integrar de mejor manera la interfaz para que se adapte al nuevo diseño como vemos aquí:

El resto de novedades como la pantalla OLED, grabación en 4K a 60fps, el acabado en cristal y demás han llegado para quedarse pero a priori no parecen características que merezcan la pena pagar, al menos no por 1.000 euros. Lo que si podemos decir es que Apple integra aquello que sabe que va a funcionar correctamente y que sabe que vamos a acabar utilizando. A fin de cuentas el iPhone X es un paso a delante en cuanto a diseño, sobretodo viendo como en el iPhone 8 sigue siendo el mismo que el del iPhone 6 prácticamente, aunque no sabemos si eso es lo único que va a hacer que alguien de el paso a iOS.

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¿Gastarse semejante cantidad de dinero es necesario? Pues depende mucho de tus necesidades aunque siempre puedes recurrir a la financiación o a los planes de pagos a plazos. Si tuviera que mojarme creo que el iPhone X es una mejor opción por una sencilla razón, el software. El nuevo juguete de Apple va a actualizar durante mucho más tiempo que el Galaxy Note 8 y eso juega a su favor a la hora de asegurarnos mantener el dispositivo durante más tiempo que el buque insignia de Samsung. Esto al fin y al cabo es una inversión y si a los dos años vamos a tener que cambiar de dispositivo mejor tener uno que no se devalúe tanto en el tiempo.