¿Por qué deberías creer en un producto antes de promocionarlo?

Este artículo sólo busca expresar mi opinión respecto a las marcas y la forma en que se promocionan hoy en día en redes sociales. Nada de lo que digo aquí tiene el ánimo de ofender a creadores o marcas, más bien hacer reflexionar sobre la calidad del contenido y las malas prácticas de algunos usuarios.

Nacho Cañas

Se podría decir que la mayor parte del tiempo que consumimos las redes sociales estamos ante un escaparate de vidas idílicas, comparaciones entre nosotros y otra persona, y la puesta en escena de productos que no nos interesan lo más mínimo. Llevamos viendo innumerables veces los anuncios sobre productos variopintos en programas de televisión, radio y ahora en todas las redes sociales. Si alguna vez has quedado confuso cuando una marca patrocinaba su producto en un vídeo en YouTube o simplemente no tenía nada que ver en el contexto en el que estaba, esta reflexión va para ti. El debate de si los vídeos deberían ser patrocinados por marcas ajenas al contenido que se está creando siempre ha estado ahí.

Deja que te ponga un ejemplo con YouTube, que es donde más podría estar acostumbrada la gente joven como yo a ver contenido patrocinado. Un YouTuber “X” sube un vídeo hablando sobre la tarta de manzana más famosa del mundo en su canal, cuya temática es sobre repostería y alimentación. Bien, después de la noche a la mañana en un nuevo vídeo sobre cómo hacer hojaldres encontramos que el patrocinador de este vídeo es una marca de auriculares “Y”. ¿Suena un poco raro no?. Sin entrar en la manera en que se hace publicidad el espectador ve el vídeo y se sorprende de la poca coherencia entre le marca que patrocina, el contenido del vídeo y la temática del canal. Esto es un fenómeno que se repite incesantemente a lo largo de todas las plataformas de redes sociales y que deja sin credibilidad a otros creadores de contenido.

Pero oye, que patrocinar contenido no es malo. De algo habrá que comer, ¿no?

Efectivamente. Plataformas como YouTube tienen un sistema de remuneración bastante pobre o que limita a ciertos creadores a la hora de iniciar su carrera si su audiencia no es lo suficientemente abultada. Esto lleva a la gran mayoría de usuarios a optar por otras vías de monetización de su contenido como pueden ser:

  • Reviews de productos pagadas. El señor “X” recibe cierta cantidad de dinero por comentar los aspectos clave, ventajas y desventajas de un producto en concreto.
  • Links afiliados a otras plataformas o tiendas. El señor “X” te deja el delantal que usa para hacer sus tartas en un link de la descripción, y si lo compras desde ese link él se llevará una pequeña comisión en el proceso.
  • Contenido patrocinado simple. El señor “X” te dice que este vídeo ha sido posible o que ha colaborado con la marca “Y” para crearlo. Te comenta sobre el producto o servicio y te deja un link para que visites la marca.
  • Contenido patrocinado + enlaces afiliados/descuentos. Es como el caso anterior solo que ahora también se añaden enlaces por los cuales la persona cobrará una comisión por compra/visita, o cupones descuento que la audiencia puede utilizar en la tienda. Para el señor “X” sería algo como “Este vídeo ha sido posible gracias a “Y” y con mi cupón X20 puedes conseguir un descuento del 20% en tu próxima compra. Este suele ser el más común en YouTube en los últimos años.

Entonces, ¿dónde está el problema?

Realmente no hay ningún problema con nada de esto si estas dispuesto a dejar que los anunciantes arruinen a los creadores o que sea la avaricia la que convierta YouTube en una teletienda. Si te parece bien voy a hacerte un breve resumen de los dos problemas que encuentro en hacer contenido patrocinado cuando no crees en la marca que te está pagando para aparecer en tu perfil, vídeo o publicación. Ahora pondré ejemplos reales pero como he dicho mi intención no es destapar nada, si no poner de manifiesto algo que ocurre habitualmente y que mucha gente pasa por alto.

#1 Una falta de coherencia que se nota a kilómetros.

El problema muchas veces es que la relación entre el contenido y lo que se patrocina está totalmente rota. Veamos las dos caras de la moneda. Un ejemplo muy fácil lo encontramos en este vídeo de Linus Tech Tips, donde tenemos dos patrocinadores. El primero en aparecer es GlassWire, una especie de antivirus que puede analizar la red a la que te conectas y las apps que utilizas. El segundo es Drop, una página de descuentos en hardware de tecnología. Hasta aquí ningún problema, el canal de Linus es sobre tecnología y ambos patrocinadores están relacionados tanto con el vídeo como la temática del canal.

Ahora vamos al extremo opuesto y bastante fácil de encontrar. En el canal de Alpha M (cuya temática se centra en cómo vestir bien, consejos para ser un tipo duro o cómo ligar mejor), podemos ver que la gran mayoría de vídeos están patrocinados. Esto no sería ningún problema si no fuera por ejemplos como este, donde el contexto del vídeo y el contenido que se patrocina están totalmente fuera de lugar. El vídeo se titula “8 cosas increíbles que hacer cuando te aburres”, y una de ellas es escuchar música (vale) y ahí es cuando nos empieza a hablar sobre sus increíbles nuevos auriculares Raycon. Te cuenta que son increíbles, que es una compañía que está cambiando el panorama y que a diferencia de otras marcas son mucho mejores que alternativas de más de 200€. Alpha M es un creador que ya ha tenido problemas con el tema del contenido patrocinado, desde quejas por parte de su audiencia por que los anuncios son demasiado largos, condicionan totalmente el canal y el contenido, o por hacer declaraciones totalmente falsas sobre los productos que patrocinan el vídeo.

Sin ir más lejos en uno de sus recientes vídeos declaró que MVMT hacía mejores relojes que Rolex, y la primera razón que daba era que MVMT (una compañía fundada en 2013) tenía una historia y pasado mucho más relevantes que Rolex (fundada en 1920). Para que os hagáis una idea Rolex es una marca de relojes de lujo que en sus inicios e incluso ahora crea piezas que son más para tareas específicas (como buceo, aviación, carreras…), pero se ha convertido en una marca reconocida en todo el mundo por su calidad e historia a lo largo de los años. Por otro lado MVMT es una marca con muy buen marketing que ha comprado relojes estériles (sin marca) en Aliexpress y los ha vendido con su propio logotipo inflando el precio hasta límites absurdos. Aquí tienes la prueba de lo que estoy hablando, aunque no es la única marca que lo hace. Desde luego sólo hay que ver la sección de comentarios para ver la opinión de su audiencia, así como el ratio like/dislike.

Este tipo de prácticas no son las únicas que aparecen por redes sociales, también otras como la publicidad encubierta, enlaces afiliados sin aviso previo o colaboraciones pagadas y no justificadas son el pan de cada día si uno se adentra en el maravilloso mundo de los influencias y los grandes creadores de contenido.

#2 Una credibilidad que se desvanece y un mal pago para tu audiencia

Si bien el contenido patrocinado per se no es algo malo, podemos ver una clara tendencia a perder credibilidad cuando la publicidad no se ejecuta de forma correcta. Palabras como “vendido” saltan a nuestra cabeza cuando escuchamos el típico “gracias a” o “en colaboración con la marca “Y”. Canales como el citado anteriormente han decaído mucho en credibilidad, pero te sorprendería la de creadores “pequeños” cuya audiencia ha puesto el grito en el cielo cuando una marca le envía productos gratis para review o suben un post patrocinado.

La audiencia y el creador, una relación 50/50

Una audiencia responsable e informada sabrá distinguir entre el contenido hecho con mimo y cuidado, que además se apoya en un patrocinio coherente para poder seguir creando. Por otro lado una audiencia menos preparada para este tipo de contenido o ignorante en el sentido más básico de la palabra, no sabrá si quiera que el vídeo puede estar patrocinado. Visto lo visto es cada vez más el número de personas que empieza a cuestionar actitudes inmorales en relación con la publicidad en el contenido.

Aunque siendo justos no toda la culpa es del creador, como digo este se sustenta con las visitas/clicks y el grueso de las mismas suele provenir de los seguidores acérrimos, por lo que si un creador no recibe el flujo que necesita para hacer dinero su proyecto se irá al traste. Esto deriva en que la gran mayoría de las veces no ponemos la mira en la audiencia porque… ¿Pobrecitos? Somos la principal causa de que YouTube, Twitter e Instagram existan, de que exista en contenido promocionado y la publicidad. Y necesitamos entender que nacer en esta generación también supone saber distinguir el contenido honesto de aquel que pretende venderte un producto o servicio sin pudor e intentando engañar.

Creer en lo que estás promocionando, una tarea fácil si no te importa el dinero

Es fácil dar una respuesta afirmativa cuando empiezas a crear contenido y una marca se pone en contacto contigo para colaborar en un patrocinio. Se trata de dinero rápido y que sólo te llevará algo de tiempo acordar, un par de frases por aquí, un código de descuento por allá y ya tienes tu primer contenido patrocinado. Lo difícil es decir que no cuando se trata de una forma muy fácil de empezar a hacer dinero. Por ello muchas veces es el dinero el que mueve las tendencias de publicidad, las marcas saben que hay creadores dispuestos a vender su canal si hace falta por recibir dinero de forma fácil. Aunque también existen otros casos de creadores reticentes a patrocinar todo como si fueran un comercial de unos grandes almacenes, un ejemplo muy fácil de entender es el de Matt D’Avella.

Matt D’Avella en su primer vídeo en YouTube.

Sigo a Matt en YouTube desde hace ya un año y medio. Lleva creando contenido en internet varios años y en sus inicios su crecimiento era muy lento. El contenido no era algo que llamara la atención de primeras y no trata temas que se puedan viralizar fácilmente. No obstante dos fractures clave hicieron que Matt creciera de forma exponencial hasta colocarse a día de hoy con 1.700.000 subscriptores en su canal de YouTube, en tan sólo dos años.

El primer factor ha sido sin duda la consistencia, dado que ha manejado de forma excelente los horarios de subida de vídeos. Con episodios de podcast y vídeos todas las semanas, eso en una plataforma como YouTube acaba por tener su recompensa. Una recompensa por partida doble.

  • Una audiencia arraigada y dispuesta a ver sus videos antes que el de otro creador, la cual se puede después derivar a otros proyectos o fuentes de ingresos como hizo Matt al crearse un Patreon cuando sus cifras fueron mayores. Otro ejemplo de trasvase de tráfico puede verse con MKBHD (Marques Brownlee), que a petición de su audiencia ha creado un programa de podcast donde subirá un episodio cada dos semanas. Con unos 9 millones de subscriptores no ha sido raro que se haya colocado en el Top programas de iTunes Podcast como podéis ver más abajo.
  • Un despegue brutal y con apariciones habituales en las recomendaciones de YouTube, además de verse favorecido por los algoritmos en búsquedas más concretas.

El segundo factor ha sido la honestidad, de hecho en este vídeo Nathaniel Drew explica la importancia de este concepto en la creación de contenido.

Él me está enseñando una forma alternativa de vivir y predica con el ejemplo.

Nathaniel Drew en “Here’s How Matt D’Avella is Beating YouTube’s Algorithms”

Matt siempre ha dejado claro que su canal no tendría anuncios ni patrocinios al menos de momento, y pese a todo ha seguido creando sin recibir nada por su contenido en YouTube. Si bien es verdad que es algo utópico, Matt se abrió una cuenta en Patreon donde aquel que lo deseara podía encontrar contenido exclusivo y más episodios de su podcast. Más tarde explicó en un vídeo que iba a empezar a monetizar sus vídeos a través de colaboraciones y patrocinios, para aliviar la presión que ejerce tener un canal tan grande y no generar ingresos de forma directa.

De esta forma seguiría creando contenido con mejor calidad, pudiendo contratar a otras personas y haciendo que la presión fuera disminuyendo. En ningún momento reniega de las marcas o productos, simplemente cree en que hay una manera más ética de utilizar este tipo de fuente de ingresos.

Pero Matt no es el único que ha encontrado una forma justa de integrar patrocinios en lo que realmente cree y pueden aportar valor a su audiencia. Recientemente cada vez son más los que creen que las marcas y empresas deben de crear un valor real para que merezcan la pena, y por suerte en redes sociales los creadores van siendo más honestos con lo que hacen.

Entonces, ¿qué hago?

Tener patrocinadores y colaborar con marcas no es algo malo, de hecho es muy probable que lo necesites para generar ingresos cuando no sea seguro que el tráfico de tu canal o perfil pueda darte este dinero. Todo se basa en el equlibrio, en escoger aquello que pueda aportar valor tanto a ti como a tu audiencia. Sin ser yo experto en nada de esto te voy a dejar varios puntos con mis recomendaciones sobre cómo utilizar las colaboraciones con marcas:

  • Todo se basa en la coherencia. Una empresa se han puesto en contacto contigo y no lo has usado nunca (el producto o servicio) o no aporta ningún tipo de valor. Déjalo ir, hay muchísimas más compañías que estarán dispuestas a pagarte que probablemente sean más honestas y puedan ofrecer algo mejor. Que no te patrocine una marca de bebidas alcohólicas si tienes un canal de fitness (por poner un ejemplo extremo).
  • Habla con tu audiencia. Este puede que sea el punto más importante. Como hizo Matt en su momento crea un vídeo, un directo, un artículo o una sección donde te dediques a hablar sobre cómo está monetizado tu sitio y sobre cómo eso afecta a tus seguidores, qué ventajas e inconvenientes van a encontrar, se honesto y transparente.
  • No dejes que influya (demasiado) en el rumbo de tus proyectos. En un primer momento puede ser tentador dar espacio suficiente a las marcas para que se publiciten, pero llega un momento que te conviertes en un vendedor ambulante de gafas de sol, dominios web y descuentos en suplementos nutricionales.
  • Debes ser libre de decidir. Normalmente las relaciones con las marcas pueden rescindirse y eliminarse por contrato, así que si no te gusta lo que hace o no quieres colaborar más con ellos limítate a cortar los lazos con ellas.

Si has llegado hasta el final te lo agradezco, apuesto que te has identificado con al menos una cosa de todo lo que he puesto. Desde ver a un creador demasiado ambicioso o la del vendedor ambulante, todas ellas muy presentes a día de hoy en plataformas como YouTube. Espero que te haya sido útil y recuerda que si quieres dejar tu opinión o alguna pregunta, tienes abajo la caja de comentarios. También puedes escribirme un tweet a @nacheete12.