El Síndrome del Impostor (y cómo combatirlo)

Podríamos definir el Síndrome del Impostor como un conjunto de sentimientos de insuficiencia que persisten a pesar de un éxito evidente. En un lenguaje más vulgar podríamos hablar de un sentimiento de que “no eres lo suficientemente bueno en algo”, que “no estás legitimado para hacerlo” o pensamientos como “quién soy yo para estar haciendo o diciendo esto”. Todo ello pese a que puedes estar siendo todo un éxito en tu campo de creación o tu trabajo.

Se puede dar en todo tipo de situaciones como por ejemplo un trabajo en una empresa. Llegas y crees que no estás lo suficientemente capacitado, pese a que haces tu trabajo y lo haces bien. O cuando, recién ascendido, piensas que no eres lo suficiente bueno como para cubrir ese puesto y que otra persona lo haría mejor que tú en esa situación.

Otros sentimientos que pueden manifestarse son los de fraude o duda sobre uno mismo, como puedes ver todos ellos relacionados con el trabajo, craft o situación en la que te encuentras.

Incapaz de interiorizar los éxitos y logros

Uno de los grandes problemas de este fenómeno es no ser capaz de reconocer los éxitos y logros como tuyos. De esta manera la persona se desentiende de reconocer aquello que ha hecho bien o de las cosas que ha logrado hacer, incluso cuando las dificultades han sido exponenciales para la consecución del fin.

Los que padecen este comportamiento suelen atribuir sus hazañas a otros factores, como el entorno, el trabajo de otros o a la suerte, siendo este último el más común entre las personas que dicen sufrir este Síndrome del Impostor.

Elevando el factor suerte a la máxima potencia

Como digo muchas veces estas personas apuntan a la suerte como el factor clave a la hora de conseguir algo o haber tenido éxito en algún trabajo. No creen en que su trabajo deba ser reconocido como un esfuerzo intrínseco, sino más bien como una conjunción de coincidencias multiplicadas por el factor suerte.

“It’s all down to luck” The tendency to attribute success to luck or to other external reasons and not their abilities is a clear indicator of imposter syndrome. They may typically say or think: “I just got lucky” or “it was a fluke”. Often this masks the fear that they will not be able to succeed the next time.

Hardvard Business Review

Baja autoestima y poca confianza en uno mismo, ¿juegan algún papel aquí?

Según algunos estudios personas propensas a tener baja autoestima o con poca confianza en ellos mismos, no suelen ser los principales portadores de este síndrome. Más bien todo lo contrario.

Podemos llegar a ver cómo este comportamiento se vincula más a gente perfeccionista, especialmente en mujeres y estudiantes.

¿Dónde surge el Síndrome del Impostor?

Algunos estudios lo vinculan con las etiquetas que el núcleo parental puede atribuir a los miembros de la familia. Un ejemplo muy fácil de entender es si durante toda tu vida te han designado como “el listo de la familia”, o “el más guapo”. Todas esas etiquetas pueden hacer surgir estos problemas de infravaloración y menosprecio hacia el propio trabajo o los logros de uno en el futuro.

¿Cómo mitigarlo si aparece?

Lo más importante aquí es que, primero de todo, busques diagnóstico y terapia en un profesional si este comportamiento se está poniendo de por medio en tu vida. Dicho esto, estos son algunos consejos que pueden rebajar los efectos de este tipo de comportamiento.

  • Identificar sentimientos previos. Es muy probable que al aparecer seas capaz de reconocer síntomas como los sentimientos que hemos descrito anteriormente. Pensar constantemente que todo se debe a la suerte, el sentimiento de fraude o un constante perfeccionismo son clave a la hora de detectar este comportamiento.
  • Habla con alguien. Es importante que puedas hablar largo y tendido con alguien de esto, tus sentimientos, y cómo ves a tu alrededor todo lo que evoluciona. Muchas veces podemos no ser conscientes de la realidad que está a nuestro alrededor y el punto de vista de otra persona, en este caso, puede ayudar mucho.
  • Atento a las situaciones concretas. También debes comprender que una situación concreta no moldea nuestra personalidad ni la forma en que nos comportamos. Se pueden dar momentos donde la duda surge y puede afectar a todos los ámbitos de nuestra vida, como el trabajo, nuestras amistades, proyectos… Analiza cada situación e intenta comprender si se trata de algo aislado o te sientes de esta manera todo el tiempo.
  • Date un respiro. Muchas veces los fallos puntuales o errores que podamos cometer hacen que todo el progreso realizado quede en un segundo plano negando los éxitos y logros. Además intenta recompensarte por aquello que haces bien y eres capaz de reconocer completamente.

¡Espero que te haya gustado! Si has bajado directamente puedes escuchar la versión podcast en BornemCast, échale un ojo porque para cuando esté publicado el artículo podrás escucharlo en Spotify y Anchor.fm. Te dejo el segundo episodio aquí abajo. Déjame un comentario en nuestras redes sociales o envíame un MD a @nacho.cee para charlar un rato.